miércoles, 25 de agosto de 2010

Un poema: "Retirarse", de Javier Lostalé




"Cuando alguien se retira
se inviste de atardecer,
y entre latidos se borra
por su misma tristeza besado.
Mira, y sólo ve la emanación de lo que deja.
Oye, y en cada palabra
hay una habitación vacía.
No piensa, vive en transparencia
de lágrima en todo.
Sin nombre ni aposento
habitará extranjero
hasta su propio dolor.
Algún día llegará a un lugar
y creerá que nunca se ha ido."


Tras ver la luz su poesía reunida en 2002 bajo el título de una de sus obras imprescindibles, La rosa inclinada, el escritor y periodista Javier Lostalé (Madrid, 1942) acaba de sumar una extraordinaria entrega a su opera omnia: Tormenta transparente (Calambur Editorial, Poesía, n° 112, Madrid, 2010), sin duda uno de los mejores poemarios de amor desolado escritos en los últimos años en nuestra lengua, y al que pertenece el conmovedor poema "Retirarse", reproducido aquí.

Permaneciendo fiel a esa característica intensidad heredada de su admirado Vicente Aleixandre, tanto en la construcción como en el mero fluir prosódico del verso, y mostrándose sensible a la fecunda influencia de poetas como Rainer María Rilke en la articulación profunda de una pureza desvalida pero noble en su singularidad, Javier Lostalé canta en su nuevo poemario la "tormenta transparente" de una pasión presidida por la ausencia del objeto amado, con el supremo dolor que ello acarrea ("Como una tormenta transparente dentro de mí, / exhalada existencia de lumbre muerta / que sin término abrazo / hasta sentir el cielo de tu sombra."). Páginas como "Nombre" o "Dentro", junto a poemas tan inspirados y valientes como "Nadie", "No llega" o "Moneda", van conformando, con pulso indeclinable y quedamente arrebatador, una obra ejemplar en su glosa del amor como belleza sobrecogedora: "Tempero de humo amor es hoy, / pero amor siempre, / pues hasta en lo que niega es inmortal".

Logro verdaderamente grande, Tormenta transparente sella la absoluta madurez creativa de Javier Lostalé.


martes, 17 de agosto de 2010

Un poema: "A veces la memoria es una casa...", de Jorge de Arco




"A veces la memoria es una casa
por habitar, un ámbito
oscuro, al que se accede
a través de un postigo que carece de llave,
pero que se resiste
a ser abierto. Empujas
inútilmente. Un llanto
te llega desde el fondo
de las habitaciones desoladas
y no hay nadie allá dentro, nadie vivo.
Nadie vive en sus largos corredores,
en sus salas de muebles polvorientos,
y sin embargo, queda
el eco lastimado
de unas pisadas que no cesan nunca
de resonar en los sombríos huecos
del corazón."


Este conciso y certero poema sirve de pórtico a la magnífica obra titulada La casa que habitaste, que Ediciones Rialp ha publicado como el número 614 de su histórica Colección Adonáis, y con la que el escritor, crítico literario, traductor y profesor Jorge de Arco (Madrid, 1967) obtuvo en 2009 el prestigioso Premio Internacional de Poesía San Juan de la Cruz.

En La casa que habitaste, De Arco vuelve a dar prueba de esa natural combinación de exuberante talento y oficio de orfebre que ha sido siempre la divisa de su estilo impecable, armonioso en la forma y crepitante en su dolorosa entraña. Así, y tomando la figura de la casa pretérita como metáfora del cruce de caminos donde irremediablemente han de anudarse memoria y nostalgia ("una nota que va dejando yerto / el corazón", escribe en el poema final del libro), Jorge cuaja aquí una obra profundamente unitaria en su desarrollo, llena de encendidas imágenes, y donde la riqueza léxica, más allá de una legítima brillantez o de cualquier necesidad de tipo métrico, remite directamente a la pincelada concreta, precisa y ferviente del recuerdo, capaz de arrancarle al poeta acentos de soberbia hondura, absolutamente conmovedores: "...la inútil terquedad de haber amado, / de haber soñado un día nacer sin corazón."

Poemario cerrado en el espectro temático de sus variaciones, La casa que habitaste presenta todavía una virtud final: el vivo deseo que despierta de conocer el camino por el que Jorge de Arco transitará en un futuro, esperemos que muy próximo.





(Foto: Jorge de Arco, en primer término, recibiendo en Ávila el Premio de Poesía San Juan de la Cruz, a finales del año 2009.)

lunes, 2 de agosto de 2010

Un poema: "Inici de càntic al temple" ("Inicio de cántico en el templo"), de Salvador Espriu




He aquí uno de los más fabulosos poemas debidos a ese admirable escritor que fue Salvador Espriu (1913-1985), clásico moderno de las letras catalanas, y una de las voces de mayor aliento lírico en la contemporaneidad de nuestra cultura hispánica, tan extraordinariamente diversa, tan alejada, en su propia naturaleza, de cualquier monolitismo empobrecedor, ridículo, interesado y, sobre todo, falso. Recordamos hoy, pues, "Inici de càntic al temple" en su versión original catalana, ofreciendo acto seguido su traducción al castellano.


INICI DE CÀNTIC AL TEMPLE

"Ara digueu: "La ginesta floreix,
arreu als camps hi ha vermell de roselles.
Amb nova falç comenceu a segar
el blat madur i, amb ell, les males herbes".
Ah, joves llavis desclosos després
de la foscor, si sabíeu com l'alba
ens ha trigat, com és llarg d'esperar
un alçacment de llum en la tenebra!
Però em viscut per salvar-vos els mots,
per retornar-vos el nom de cada cosa,
perquè seguíssiu el recte camí
d'accés al ple domini de la terra.
Vàrem mirar ben al lluny del desert,
davallàvem al fons del nostre somni.
Cisternes seques esdevenen cims
pujats per esglaons de lentes hores.
Ara digueu: "Nosaltres escoltem
les veus del vent per l'alta mar d'espigues".
Ara digueu: "Ens mantindrem fidels
per sempre més al servei d'aquest poble"."





INICIO DE CÁNTICO EN EL TEMPLO

"Decid ahora: "La retama florece,
por todo el campo hay rojo de amapolas.
Con la nueva hoz empecemos a segar
el trigo maduro y, con él, las malas hierbas".
Ah, jóvenes labios que se han abierto después
de la oscuridad, ¡si supierais cuán tarde
ha llegado el alba, cuán larga es la espera
de un alzamiento de luz en la tiniebla!
Mas hemos vivido para salvaros las palabras,
para devolveros el nombre de cada cosa,
para que siguieseis el recto camino
de acceso al pleno dominio de la tierra.
Miramos en la lejanía el desierto,
descendíamos al fondo de nuestro sueño.
Secas cisternas se convierten en cumbres
ascendidas por escalones de lentas horas.
Decid ahora: "Nosotros escuchamos
las voces del viento por el alto mar de espigas".
Decid ahora: "Nos mantendremos por siempre fieles
al servicio de este pueblo"."


(Foto 1: Retrato de Salvador Espriu.)

(Foto 2: Salvador Espriu firmando uno de sus libros.)

OBRAS DE ANTONIO DAGANZO:

SIENDO EN TI AIRE Y OSCURO
Editorial Slovento, Colección Poesía, Madrid, 2004.
Prólogo de Bernardino M. Hernando - Ilustraciones de Eugenia Ábalos y Jorge Canto.


QUE EN LIMPIDEZ SE ENCUENTRE
Ediciones Vitruvio, Colección "Baños del Carmen", n°117; Madrid, 2007.


MIENTRAS VIVA EL DOLIENTE
Ediciones Vitruvio, Colección "Baños del Carmen", nº 217; Madrid, 2010; 2ª edición, 2014; 3° edición, 2015.
En Ecuador: El Quirófano Ediciones, Guayaquil, 2014.
Libro recomendado por la Asociación de Editores de Poesía (España).
Finalista del Premio de la Asociación de Editores de Poesía 2010.


LLAMARSE POR ENCIMA DE LA NOCHE
Ril Editores, Colección Poesía, Santiago de Chile, 2012.
Texto de contraportada de Guido Eytel.
Con el patrocinio de la Facultad de Ingeniería, Ciencias y Administración de la Universidad de la Frontera, Temuco (Chile).
Mención de Honor "Luis de Góngora y Argote" de Poesía, concedida por el Instituto de Estudios de Literatura Contemporánea (España).


CLÁSICOS A CONTRATIEMPO (La música clásica en la era "pop-rock")
Ensayo divulgativo sobre música culta.
Ediciones Vitruvio, Madrid, 2014.
Ilustraciones de Eugenia Ábalos.


JUVENTUD TODAVÍA
Ediciones Vitruvio, Colección "Baños del Carmen", n° 527; Madrid, 2015.
Premio de la Crítica de Madrid 2015.
Premio "Sarmiento" de Poesía (Valladolid, 2017).


CARRIÓN
Ediciones Vitruvio, Colección de narrativa "De Jaque Libros", nº 4; Madrid, 2017.

Sinfonía de las palabras. Textos de Antonio Daganzo. Edición de Vicente Etxarte.

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